Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si estoy preparado/a para empezar terapia?
Muchas personas piensan que hay que estar “muy mal” para ir a terapia o tener todo claro antes de empezar. No es así.
La terapia es precisamente un espacio para ordenar lo que te pasa, entenderlo y encontrar
nuevas maneras de gestionarlo.
Si hay algo en tu vida que te pesa, te bloquea o simplemente quieres comprenderte mejor, probablemente ya es un buen momento para empezar.
¿Abrir temas del pasado puede empeorar cómo me siento?
Es una duda muy habitual. En terapia no se trata de abrir heridas sin más, sino de trabajar con ellas de forma cuidadosa, gradual y segura.
El objetivo no es revivir el dolor, sino darle sentido, integrarlo y que deje de tener tanto poder sobre tu presente. Cada proceso se adapta a tu ritmo.
¿Existe una “receta” rápida para dejar de sentir malestar?
Ojalá existiera una fórmula universal, pero cada persona tiene una historia única.
En esta terapia no buscamos soluciones rápidas que tapen el problema, sino entender qué está pasando realmente para generar cambios más profundos y duraderos.
A veces el proceso es más corto de lo que imaginas, y otras veces requiere más tiempo. Lo importante es que no tienes que hacerlo solo/a
¿Qué ocurre en la primera sesión?
La primera sesión es un espacio para conocernos.
Podrás contar qué te trae a terapia y qué te gustaría cambiar o comprender.
También podrás preguntar cualquier duda sobre el proceso. No necesitas prepararte ni saber exactamente qué decir.
¿Cuánto dura un proceso terapéutico?
Depende mucho de cada persona, de sus objetivos y de la situación que esté atravesando.
Algunas personas vienen durante unos meses para trabajar algo concreto, y otras prefieren un proceso más profundo. Lo iremos viendo juntos y ajustando el ritmo a lo que necesites.